Alzheimer: Mitos y verdades

19.04.2013 17:14

 

ITO:
Al tener demencia ya no se puede gozar de una dignidad de vida.
VERDAD:
“Una persona con Alzheimer, demencia senil, frontotemporal, demencia vascular, tiene todo el derecho de recibir amor, cariño, respeto y disfrutar de la vida. A veces creemos que porque la persona está enferma debemos de tenerla aislada y sin relaciones  sociales. Debemos aprender a tratarlos no como enfermos, sino como personas”, explica Tere Villarreal de Dillon, presidenta de la Asociación Alzheimer Monterrey.

MITO:
Si tengo un pariente con Alzheimer, yo lo voy a padecer.
VERDAD:
Sólo un siete por ciento de descendientes de enfermos han padecido este mal. El 93 por ciento es causado por el medio ambiente y la actitud que enfrentó el enfermo ante la vida.

“Si tienes un pariente con esta enfermedad tienes que preocuparte por tener una alimentación sana, hacer ejercicio, actitud positiva, vivir la espiritualidad y estar trabajando la mente”, dice Villarreal de Dillon.

MITO:
Sólo afecta a adultos mayores.
VERDAD:
Es una enfermedad que por más que ha sido estudiada, aún no se sabe por qué da y, aunque la media son personas de 65 años en adelante,  hay casos de personas entre 30 y 40 años.

MITO:
Si estás muy preparado y estudias mucho no te da.
VERDAD:
“Tenemos casos de personas con doctorados, eminencias, gente muy preparada que lo padece”, dijo la experta. La realidad es que no se ha encontrado una relación válida entre el nivel de ejercitación regular del cerebro con el padecimiento de este mal.

MITO
Existe una cura a base de vitaminas.
VERDAD:
No se ha encontrado manera de curar el Alzheimer, con medicamentos se puede alargar el período de deterioro cerebral, pero no existe algo definitivo.
“En los estudios que hacen los doctores no existe una realidad de que esto vaya a evitarlo. Muchos científicos están trabajando a nivel mundial para hallar esta cura, pero hasta ahora no la hay”.

MITO:
La pérdida de memoria significa que tengo Alzheimer.
VERDAD:
Completamente falso. Hay personas que son distraídas y olvidadizas de por sí, mientras que otras pueden tener esta situación presente en su vida, debido a situaciones de estrés o depresión, entre otras, y no por eso son víctimas de este deterioro. Sin embargo, si la pérdida de memoria viene acompañada por un cambio de comportamiento o de personalidad, sí puede ser una señal de alarma.

MITO:
Se puede prevenir.
VERDAD:
“No necesariamente, pero si empiezas a notar cierto deterioro cognitivo leve (olvidos frecuentes) vale la pena ir con el doctor (geriatra, psiquiatra o neurólogo). Los medicamentos funcionan mejor cuando está empezando, pero normalmente, por la falta de información, es que tendemos a  llevar a nuestro familiar cuando está muy avanzada la enfermedad”, expuso Villarreal de Dillon.

MITO:
Si me diagnostican Alzheimer significa que mi vida se acabó.
VERDAD:
“Es un mito muy fuerte, la Asociación está trabajando incansablemente para dignificar a estos enfermos, porque no se les acaba la vida y el cuidador principal debe de sentir empatía con el paciente para que pueda estar confortable. Ellos mismos no quieren que los traten como enfermos, quieren sentirse útiles, hay que ponerles actividades sencillas como doblar ropa, limpiar frijoles o jugar lotería”.

MITO:
Los pacientes no tienen noción del tiempo.
VERDAD:
En ocasiones los pacientes no tienen ubicada su mente en el presente, pero presentan períodos de tiempo en los cuales sí viven el hoy.
“Conversar con ellos, sobre el pasado para ellos es un tema maravilloso, lo que no recuerdan por momentos es el presente”.

MITO:
Los pacientes son agresivos.
VERDAD:
“No es verdad, depende mucho de cada persona en su experiencia de vida y en familia. Cada enfermo es único, no se pueden generalizar y la experiencia que les toca es diferente”, expuso Villarreal de Dillon.

MITO:
No comunicar al enfermo ciertas situaciones, porque las van a olvidar.
VERDAD:
“Situaciones como cambiarle el pañal sin decirle, porque se le olvida, puede molestarlos, ese sentimiento se les queda. Aunque su habilidad de cognición se hace más pequeña, sus sentimientos y emociones van creciendo. Sí se dan cuenta pero no lo pueden expresar”.

MITO:
Los pacientes repiten lo mismo muchas veces.
VERDAD:
Así es, pueden decir lo mismo un sinnúmero de ocasiones, pero en realidad no quieren comunicar eso, sino, que quieren decir otra cosa y no pueden expresarlo. Hay que estar al pendiente de las necesidades del enfermo.

MITO:
Los pacientes no se dan cuenta de lo que pasa.
VERDAD:
Sí se dan cuenta y lo sienten, a lo mejor se les olvida en ese momento, pero sí lo viven. Registran el cariño, el rechazo y la desesperación del cuidador principal.

MITO:
Las amalgamas dentales provocan Alzheimer.
VERDAD:
Totalmente falso, no existe estudio que pruebe la relación del deterioro cognitivo con el mercurio de las amalgamas.

MITO:
La pérdida de memoria es normal con la edad.
VERDAD:
Al envejecer pueden ocurrir más olvidos, pero el Alzheimer es algo más que pérdida de información ocasional.

Señales de alarma